martes 8 de julio de 2008

Mi coctelera

Este último fin de semana, me ha hecho darme cuenta que por muchos momentos que se compartan y por muchas situaciones intensas que hayas vivido junto a otra persona, nunca la acabas de conocer por completo...

La cosa aún se pone peor si te das cuenta que quizá el hecho de que un amigo o una pareja se reserve ciertas cosas o eliga a otras personas para compartirlas, se deba a tu propio carácter, a la poca confianza que le inspiras o a la inseguridad que puedas llegar a transmitirle...

Realmente este fin de semana me he dado cuenta que quizá tenga un problema en cuanto a lo que la gente pueda percibir de mi... Con la mirada perdida he ido atando cabos y me he cuestionado el "porqué" de muchas cosas, y paradójicamente, el porqué de mi misma...

¿Realmente podemos llegar a conocer a otra persona? ¿No será que en realidad CREEMOS que le conocemos y dentro de esa creencia se esconden los más absolutos secretos? ¿Me conozco a mi misma? Al parecer no... ¿Me conocen realmente mis amigos? Al parecer tampoco...

Soy yo y mi complicado proceso de evolución. Soy yo y mi forma de ser. Soy yo y mis sentimientos. Pero al final, todo me hace sentir más sola que nunca. Más compleja que nunca. Y más independiente que nunca.

Ha sido apasionante estrenar estos 26 años de esta manera... Cuestionandome ABSOLUTAMENTE TODO, a mi misma, a mis amigos, mi nueva vida, mi pasado, mi incierto futuro... Todo se agita en la misma coctelera que, como si de un diabolico juego se tratase, parece que ha caido en mis manos en la preciso momento en el que todo parece mezclarse y diluirse...

Espero poder encontrar un poco de luz cuando vierta todo su contenido...

Ya lo decía la vieja canción... "no estoy yo por la labor, de tirarles la primera piedra" Y ahora con mi media sonrisa me sale otra estrofa "si no gusto, ya sé lo que hay que hacer"

4 comentarios:

supersalvajuan dijo...

Amig@ y compañer@ de trabajo en una misma frase es casi incompatible. Y al final, te das cuentas que no tenemos amig@s, sino gente con la que pasamos ratos. O eso creo. Tal vez esté yo equivocado.

Sara dijo...

Quizás se trate simplemente de que somos más complejos de lo que creíamos en principio. Tenemos multitud de facetas que solo pueden concerse en determinadas circustancias que, a veces, ni siquiera llegan a producirse. Es decir, tu no eres la misma en el trabajo que en la piscina con tus amigos. Al igual que no reaccionarás de la misma manera ante una fiesta sorpresa que ante una mala noticia. Influyen, además, la compañía, el lugar, el momento y la situación en sí. Todos estos factores sumados al que tu misma aportas dan lugar una cantidad de posibles respuestas innumerable.
Este rollo viene a decirte que nunca podrás conocerte a ti misma por el simple hecho de que nunca podrás vivir todo lo que deberías vivir hasta que se haya acabado esto de vivir.
Me explico fatal, lo sé.En mi cabeza sonaba más lógico.

;)

Larisavel dijo...

Me atrajo el nombre de tu blog, y por aqui ha pasado otra soltera que se ha leido todo lo que has escrito de un tirón.

Espero pasarme más por aqui.

Besos

Andrea dijo...

Yo, con mis 21 años, cuando mis 4 amigas de infancia que siempre hemos estado más que unidas, se han buscado noviete, me he dado cuenta de que "con un rabo por el medio no hay amistad que valga", perdonen por mi expresión.
Con 21 años, yo, que siempre pensé que la amistad era lo mejor del mundo, me he caído del burro.
No existe la amistad, sólo gente con la que pasar el rato.