Estos días he estado enferma... las gripes, catarros y resfriados nos obligan a permanecer en cama, movernos lo menos posible y tomar mucho líquido... nos hacen quedarnos en standby por unos días, y si bien nos liberan del estrés del trabajo, también nos sirven como soporte a un estado reflexivo y/o meditativo...
Entre fiebres y toses me he dado cuenta que pronto cumpliré los 26 años... he hecho balance... Una conocida mía, de aquí, de Madrid, M., me comentó una vez que ella suele hacer balance personal cuando cumple años y no cuando celebramos el Fin de Año como el resto de los mortales. Para ella, me dijo, los años comienzan en cada cumpleaños... Cuando apagamos las velas y nos cantan el "cumpleaños feliz" todos deberíamos pararnos un momento a pensar en lo que hemos vivido y en lo que aún nos queda por vivir... Me gustó mucho esa idea y la prueba de ello es que aún la recuerdo (y eso pese a que M. habla 500 palabras por segundo y a una velocidad extrema...)
A golpe de cucharilla, he pensado en todo lo que me ha deparado Madrid desde que vivo en esta hermosa ciudad. Mientras removía mi medicación diluida en un vaso, he pensado en la gente a la que he conocido, los sitios nuevos en los que me he sentido como en casa, he pensado en mi trabajo, en lo que hacía antes y lo que hago ahora, he recordado la primera vez que me atreví a conducir mi coche en Madrid y también he pensado en este blog. El balance no ha salido del todo mal... ¡¿Qué diablos?! El balance es estupendo... pero no sé porque a medida que me lo repetía en mi cabeza, algo no terminaba de convencerme...
Supongo que eso de cuestionarse tu paso por la vida durante el último año y ver que todo ha estado bien pero nada haya sido extraordinariamente alucinante, hace que mi balance, o mi balanza se halle totalmente equilibrada. Ni frío, ni calor... Aunque cada día noté que este más bien templado...
Es estupendo eso de estar enferma....
5 comentarios:
El tiempo, lo decía Braudel y toda la Escuela de los Annales, hay que medirlo en cuanto a los cambios y no en la duración física de reloj.
Me alegro de que hayas sacado partido a tu enfermedad, pero me supone mayor alegría que ya estés recuperada ;)
Pd: No soy muy partidaria de los balances pero, por alguna razón, se terminan colando en mis pensamientos a intervalos variables de tiempo...
Ola Agatha!!! gracias por comentar...si, la verdad es que estar enfermos a pesar de tener un gigandolor de cabeza, también tenemos nuestros momentos para pensar, o ¿porque no? delirar por la fiebre...XD en finsolo te dire que solo me pongo enferma en las vacaciones..no se porqué no me enfermo antes....en fin...¿Qué le vamos a hacer?
ATTE.
Temari-san
es necesario realizar balances en nuestras vidas...
pero prefiero hacerlo sin estado febril...
cuidese!!
He llegado aquí desde el blog de Sara y ha sido un verdadero placer leerte. He leido varias entradas, y nada, que me gusta mucho este blog, me ha hecho pensar, reír, de todo un poco!
Un beso.
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